

Es una buena época, la temporada estival, en la que las calles se llenan de un color y un bullicio especial, para salir a observar a nuestros semejantes, a conectarnos con el mundo, pasando desapercibidos, en definitiva convirtiéndonos en auténticos “voyeurs”. Para ello, que mejor que una herramienta discreta, manejable y sigilosa, estoy hablando de...


