

Una vez más nos han acompañado Celia y Rebeca en una divertida sesión de estudio. Alguien se preguntará ¿por qué ellas de nuevo?. La razón es sencilla, se lo pasan en grande, son divertidas y como no, son mis sobrinas. La verdad es que dan un juego increíble. Puedes pedirles, durante horas que salten, bailen, rían y sobre todo que se diviertan, eso es lo que mejor saben hacer, ser ellas mismas.
Muchos cambios de vestuario, dos horas de sesión, y tan alegras como en el minuto uno.
Gracias por vuestra paciencia y por vuestro carácter. Un besito.
Gracias también a un buen amigo, Carlos, por cedernos gustosamente su amplio y confortable estudio para jugar.






























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